Mi huerto y yo: las lechugas
Como la vida de parada da para pensar y repensar, he decidido montar un huerto en mi casa. Sí porque soy una chica de ciudad, de campo y lo que surja.
Con mucha ilusión ayer fui a comprar lo que se me iba pasando por la cabeza: tomates de ensalada y cherry, pimientos italianos, lechugas, sandías… También compré semillas de berenjena, más tomates (soy adicta al tomate), pepinos (es importante si quieres que todo el año sea verano), rúcula y unas semillas de cacahuete (¿a que eso no se os había ocurrido?).
Así que como estoy muy feliz y soy muy de compartir voy a hacer un seguimiento de sus vivencias, ¿qué peligros acechan a unos jóvenes y tiernos brotes?, ¿qué les preocupa a las plantas del siglo XXI? y lo más importante: ¿seré capaz de mantener en vida algo?
Sin más preámbulos aquí os presento a las lechuguitas. De izquierda a derecha las de arriba son Calíope, Clío y Euterpe y las de abajo Melpómene, Talía y Urania. Esta mañana hablando con Calíope comentábamos el buen tiempo que está haciendo estos días. Sin duda a todo el mundo se le llena la boca diciendo “cuidado que viene la ciclogénesis explosiva” y un poco te apetece vivir esa experiencia, pero luego piensas un poco y NO. Mientras, Melpómene y Talía han engañado a Urania para que se movilice con el 15M. Se pasan el día retuiteando cosas de @acampadasol e insultando a jóvenes peperos. Euterpe las mira de reojo mientras hace versiones de canciones de Juan Magán con la flauta. Su sueño es ir al Rock in Rio y el resto ya os lo podéis imaginar.
Hasta aquí todo en orden, parece que pese a ser seis féminas en plena explosión hormonal sabrán llevarse bien. Tengo miedo de despertarme un día y ver que se han peleado por ver quién tenía más gusanos babeándolas. Saldremos adelante.
Sáhara 2012
01 de abril de 2012
Atocha, llena de runners con pantalones cortitos. Con un dolor de tripa descomunal y sin haber dormido apenas me encuentro con Mary Joe, Anita y Rosae, para ir en coche a Alicante. La emoción es capaz de aliviar un viaje de cuatro horas en coche sumergidas en cajas y maletas. Ahí nos encontramos con el resto del grupo: Paquito, Almudena, Andrés, Miren, Álvaro y Bárbara. Facturamos con calma y nos subimos a un avión de Air Algerie que nos llevará a Orán: empieza el viaje. Basta una hora para aterrizar en otro mundo en el que cuando vamos a recoger las maletas, nos han marcado la mayoría de las cajas que traíamos con medicamentos, ropa, material escolar… Un poco nerviosos porque ni siquiera se entendían entre ellos, nos insisten en que los medicamentos se quedan ahí. Indignados y conscientes de que eso no puede quedar así, corremos a la otra terminal para coger el avión que nos llevará a Tinduf. Somnolientos llegamos a Tinduf sobre la 1.a.m., donde no nos esperaba nadie, pero vienen a recogernos en un momentico. Subidos al jeep nos escolta un coche del Frente Polisario y nos acompañan al campamento. Podemos decir que fuimos trending topic en el Sáhara puesto que avisaron por megafonía de que ya estábamos ahí. Y ahí estamos, en la Daira Tifariti, con nuestras familias. Saludamos, nos metemos en la jaima y abrimos los sacos, mitad dormidos, mitad muertos.
02 de abril de 2012
Amanecemos como podemos a eso de las 9 y reponemos fuerzas con café con leche de cabra y un poco de pan con mantequilla y mermelada. Casi más cansados que cuando nos acostamos, damos una vueltecilla por el mercado y volvemos a casa a comer. Recuerdo perfectamente la primera comida porque Salma, nuestra “mamá”, nos trae patatas fritas y pollo. En menos de 24h esta mujer me conquista el corazón empezando por el estómago. Por la tarde nos acercamos al Centro de la Juventud. Ahí conocemos a las mujeres que trabajan y estudian en él y concretamos un poco las actividades que vamos a llevar a cabo a lo largo de la semana. Luego, volvemos a la jaima y con la guitarra en manos del versátil Álvaro tomamos los tres tés: el primero, amargo como la vida, el segundo, dulce como el amor y el tercero, suave como la muerte.
03 de abril de 2012
Nos levantamos pronto y nos ponemos guapos para encontrarnos con el gobernador de la wilaya. Nos comenta cómo se están expandiendo los campamentos, los problemas para hacer llegar agua a todas las jaimas y lo preocupados que están por la juventud. Nosotros le contamos el problema de los medicamentos en el aeropuerto de Orán y nos asegura que resolverá el problema. Felices y campantes con la charla, nos dirigimos al Centro de Castro http://vimeo.com/11672343. Todo un showman saharaui, este hombre ha creado a base de esfuerzo un centro en el que educa y protege a niños discapacitados. Podría escribir tres posts sobre este hombre, pero creo que el vídeo resume la esencia de su espíritu. Me quedo con la imagen de acercarnos al centro y ver como todos los niños se nos acercan para que les cojamos en brazos.
Por la tarde, volvemos al Centro de la Juventud. Las chicas estamos dentro haciendo pulseritas con las niñas mientras que los chicos están fuera jugando a fútbol. Nuestro primer contacto con los niños es algo caótico pero logramos sobrevivir y hacernos con ellos.
04 de abril de 2012
Por la mañana vamos a la guardería Escuela Infantil. Yo me encuentro mal pues he vomitado de madrugada y me quedo fuera muerta de frío. Medio moribunda lo veo todo mal hasta que se me acerca una niña, Milka, y sin venir a cuento me abraza. Esas cosas que sólo pasan en el Sáhara. Por la tarde visitamos la wilaya 27 de febrero para asistir a una charla de la Asociación saharaui de víctimas de minas (ASAVIM). Bajo el lema “préstame tu pierna”, denuncian la existencia de millones de minas antipersonas esparcidas por ahí, como bien explica Público en esta noticia.
05 de abril de 2012
¡Arriba todos! Nos vamos al Centro de la Juventud para “La charla del té” con las chicas que están aprendiendo castellano. Hablamos de los sitios en los que han estado acogidas en España, cómo eran las familias de acogida y con los ojos brillantes nos dicen qué les gustaría llegar a ser. Salka, emocionada, nos dice “quiero ser fotografista”… Chicas valientes y provistas de un cariño desbordante que manifiestan constantemente hacia nosotros.
De camino a visitar a un chico que vive en Mahbes para comer en su casa, Liman (nuestro chófer más majo que todas las cosas) nos lleva a ver a los camellos en el desierto. Algo famélicos y con piercings en la nariz, nos miraban con cara de “por favor no me comas”. Bonitos. Nos paramos a ver el Centro de Juventud que están haciendo en Mahbes y acto seguido volvemos al centro de nuestra wilaya para estar con los niños. Hoy toca pintarles la cara. Todo parece fácil, estrellita, florecita, corazoncito… Hasta que a Mary Joe se le ocurre pintar a un niño de Spiderman y ya todos quieren ser superhéroes. Mi mayor reto: pintar a una niña de Hello Kitty. Conseguido.
06 de abril de 2012
Nos levantamos a las 6 de la mañana porque a las 7.15 nos viene a recoger el camión que nos llevará al muro de la vergüenza. Un camión en el que viajamos unas 30 personas (quizá más pero se me da fatal contar, menos mal que tenemos a Bárbara) todas unas encima de otras. Unas 2 o 3 horas de viaje mortal por el desierto y cuando crees que no puedes más ahí está el muro, con sus marroquíes. Avanzamos hacia él al grito de “Mohammed, capullo, el Sáhara no es tuyo”. Inevitablemente masticamos arena del desierto pero también asco, indignación e impotencia por un conflicto que lleva demasiados años así. Y no es justo. La ASAVIM da una pequeña charla y otros cooperantes de todo el mundo como Noruega, Estados Unidos, País Vasco y Cataluña dan su visión sobre el conflicto. Acto seguido comemos y nos volvemos a subir al camión infernal.
Llegados a las jaimas a eso de las 18-19h, una chica de la familia nos lava el pelo. Nos tumbamos un ratín y a las 21h estamos listos para quedar con unos chicos de la Brigada El-Janga. Se presentan así:
¿Quiénes somos?
Somos una brigada de jóvenes voluntarios sin ánimo de lucro bajo el nombre de El-Janga. Esta brigada se inició el 23 de enero de 2012. El 80% de nuestros miembros son mujeres. Esta iniciativa está conmovida por los sentimientos patrióticos y anhelos por ver un Sáhara Libre e independiente.
Objetivo
Ayudar a nuestro pueblo en estas difíciles condiciones de refugio mediante actividades docentes, recreativas y culturales destinadas principalmente a niños y jóvenes.
¿Qué hacemos?
Impartimos clases en árabe y español, juegos recreativos, sensibilización en diferentes temas, actividades culturales, actividades de limpieza y apoyo a centros sociales.
Si alguien quiere contactar con ellos, aquí está su e-mail: brigadaeljanga@yahoo.es
Son majos, son jóvenes y sobre todo tienen ganas de hacer que las cosas mejoren. Que sólo llevaran tres meses y supieran lo que querían y las ganas con las que querían ayudar me parecieron dignos de admirar.
De vuelta a la jaima nos estuvieron poniendo henna. Semiinconscientes tras el día tan duro que tuvimos, caímos muertos, tatuados por la henna y las historias saharauis.
07 de abril de 2012
Con las fuerzas repuestas nos vamos de excursión con los niños del cole a las dunas del desierto, subidos en un autobús de la Región de Murcia – Consejería de Hacienda Parque Móvil Regional. En los ceniceros atascados se podían apreciar bolsas de El Piponazo y chicles con claro acento español. Nos dividimos en grupos y jugamos con los niños… hasta que los niños juegan con nosotros. Nota: imposible subir y bajar una duna dos veces sin que te dé una taquicardia. A la tarde, descansamos un rato y fuimos a visitar el centro de la Asociación del niño deportivo Saharaui. Se definen como una asociación voluntaria educativa de trabajo de interés público con los niños en términos de deportes y trabajo físico e intelectual. Tienen como objetivo educar y motivar, servir de mediadores entre padres e hijos, sacar a los jóvenes de la calle y el fortalecimiento de los lazos de hermandad y cooperación. Participan tanto hombres como mujeres. Llama la atención que el 80% de sus recursos venga de un equipo español de segunda división: el Córdoba CF. Un aplauso para ellos. E-mail para contactar con esta asociación: raisdeporte@yahoo.es.
Por la noche nos acercamos al Centro de Juventud para la fiesta de despedida. Cous cous con camello aromatizado con lagrimillas por dejar a unas personas tan maravillosas allí. Volvemos a la jaima para pasar nuestra última noche saharaui.
08 de abril de 2012
Último paseo por el mercado para comprar algunas cosas para la familia. Tristes de irnos y felices de haberlos conocido, pasamos la mañana mirándonos los unos a los otros con el convencimiento de que lo volveríamos a hacer, segundo a segundo. A las 19h cogemos el autobus que nos lleva al aeropuerto de Tinduf, con Danza Kuduro de fondo “para alegrar la despedida”, como dice el conductor. Ahora sin ningún tipo de problemas, vamos a Orán, pasamos la noche en el aeropuerto y a las 15h cogemos el avión que nos devuelve a España.
Finalmente… Yo no tengo más palabras, sólo ganas de volver.
Gracias a todos. <3
Feliz día del padre
Como una canción del verano repetida hasta la saciedad vuelves a mi cabeza en banales situaciones. Unas veces la cocina, otras (eso sí, más lógicas) en la ducha, como un desorientado recuerdo que no termina de encontrar su lugar.
¿Recuerdas cuando nos conocimos? Era el momento ideal, al menos para mi.
Con perspectiva ahora entiendo que esos ojos no eran de pasión, si no más bien desesperación. Buscando un lugar en el que tus defectos no pusieran en duda tu derecho a seguir existiendo.
Decidiste sin mucho énfasis entregarme la licencia para interponerme en tu vida, pero no fuiste capaz de proporcionarme herramientas para desprenderme de ella.
Tal y como te prometí desde el primer día, ocuparía cada una de mis neuronas en buscar la fórmula para sacarte de ese universo paralelo del que no podías salir. Me pedías ayuda con amenazas, me jurabas que sería la última noche de locura mientras preparabas la siguiente fiesta. Querías ser distinta sin ser consciente de que habías nacido para morir poco a poco con cada una de tus funestas decisiones.
Quizás yo tampoco quise darme cuenta. Asentí. Dije que sí a todo lo que propusieras con la esperanza de que algún día verías más allá de un par de rayas en la taza del wc.
Tu última decisión la tengo aquí delante. Se llama Eva y tiene la misma sonrisa que su madre. Me alegra decirte que es justo como la querías: despierta, curiosa, habladora… Tiene los ojos verdes y unos rizos que cada mañana me obligan a contar hasta 100 para no perder la paciencia al peinarlos. Ella me mira desde el espejo, somnolienta, y me ayuda a contar. Le gusta leer, abrazar animales callejeros y preguntar la hora a gente que no lleva reloj. Dice que le gusta la cara que ponen mientras buscan el móvil. Sus víctimas preferidas son las mujeres muy arregladas con bolsos de piel. A veces no quiere comer, se entretiene mirando un rato las luces. Luego, cierra los ojos, afirmando que su vía láctea personal sigue ahí. Los profesores no paran de hacerme cumplidos, es magnifica.
Martina, quizá fue un error pensar que el instinto maternal te haría ver las cosas de otra forma. O puede que simplemente fuera tu destino, el no poder vivir por algo más que por tu propio disfrute.
Es tu cumpleaños y te echo de menos constantemente. No dejo de hablarle a Eva, nuestra hija, de ti. Será mejor así.
¿Por qué odio las revistas femeninas?
Soy mujer o eso parece. Crecí leyendo la SuperPOP, haciendo uno a uno esos tests de “Cómo gustarle al más guapo de tu clase”, “¿Ligas más que tus amigas?“, repitiéndolos e incluso haciendo trampas para que me saliera que todo iba a ir bien. Comía miga de pan para tener TETACAS más pecho porque me crié viendo Los vigilantes de la playa y dije pues el verano que viene yo igual de danzante.
Mis amigas y yo vimos la película “Amigas para siempre” tropecientos mil millones de veces. Rezaba para tener la regla porque los anuncios eran super divertidos y así podía seguir los consejos de “cómo hacer que no te duela”. Todas esas tonterías (bueno, igual no todas) son justificables cuando eres adolescente, te aburres y te sobran hormonas. Es recordarlo y agradecer infinitamente que no hubiera redes sociales que mostraran esa pubertad descontrolada.
Ahora que soy mayor y no tengo tetacas de vez en cuando llegan a mis manos las maravillosas revistas femeninas o folletos de anuncios en papel couché y no puedo parar de tener ganas de vomitar.
Si vemos las webs de revistas comunes como AR, Cosmopolitan, Elle, Yo Dona, Glamour, Marie Clare o Mujer Hoy, vemos como los intereses que supuestamente tendría que tener una mujer de hoy se dividen en: ropa&complementos, celebrities, como complacer sexualmente a tu macho, los hijos, recetas domingueras y cómo adelgazar porque se ve que todas somos focas.
Me gusta la ropa, me encanta el sexo, no me importa cocinar pero sobre todo me gusta comer sin pensar en que luego voy a tener que adelgazarlo con la nueva dieta que hacen todas las famosas. Ah, sí, y no me importa una mierda la vida de los demás y mucho menos si esas vidas son mejores que la mía. ¿Puedo tener otros intereses? Se ve que no. En una revista femenina no encontrarás un artículo o un reportaje sobre política, ni de investigación científica (a no ser que sean sobre cáncer de mama -me parecen muy bien- o los avances en liposucciones y cirugía estética -pppf, pereza-). Ni siquiera hay libros, y si los hay suelen ser de autoayuda o de “mujeres coraje” en países subdesarrollados. ¿Es eso lo único que nos interesa?
Quería hacer una especial mención al tema del sexo. Sí, hay muchas mujeres frustradas en el tema y queda genial tener una sexóloga en la redacción y que vaya ayudando a tus lectoras adormecidas a ser menos acomplejadas pero… ¿hasta qué punto?
Me gustaría destacar estas palabras sacadas del fantástico minireportaje 10 reglas para que tu relación funcione que no sé por qué son todo cosas que tienes que hacer para ser una mujer servicial y superatenta:
Es un axioma matemático: mucho sexo = buen humor + amor + satisfacción en pareja. La convivencia siempre es mucho mejor cuando el sexo funciona y es suficiente para ambos miembros de la pareja. Cuando a uno de los dos le duele la cabeza demasiado a menudo, es inevitable que la relación se tense, surjan las dudas, la distancia y uno de los dos acabe buscando fuera de casa lo que no tiene dentro. Lucha contra la pereza, intenta pensar en sexo a menudo, toma la iniciativa, prueba juguetes y nuevas prácticas, lee sobre sexo… cuida esta faceta de tu relación como cuidas vuestra alimentación o vuestra salud.
(DUDA: ¿Por qué dice “Cuando a uno de los dos le duele la cabeza demasiado a menudo” cuando sabemos perfectamente que se está refiriendo a la mujer, pues lo del dolor de cabeza sale hasta en los chistes?)
Ok, lo pillo, tengo que estar dispuesta y super creativa porque si no mi macho se cansará de que me “duela la cabeza”, se irá con otra y voy a tener que darle la razón. ¿HOLA? Seguro que es porque no llevo ese magnífico bolso que llevan todas las celebrities y ayer se me olvidó hacer los 100 abdominales y cenar una pieza de fruta y un vaso de leche con esos fantásticos cereales de fibra que cuestan 4 pavos, verás qué tipín
. Esto de tener que estar atenta constantemente porque mis hijos pueden estar sufriendo bullying y Kate Moss ha vuelto a drogarse me da dolor de cabeza. Maldita sea, vuelta a empezar.
POR FAVOR.
Cupcakes sabor demolición
Escupo. Sin darme cuenta se me rompió la mandíbula al mirarte. Ríos de sangre y un cupcake rosa en la mano. Parece no importarte. Sonrío. Duele. Vuelvo a sonreír porque Disney así me hizo. Te vas. Pienso que nada como una mandíbula rota para ir a llorar a tu portal mientras la vecina me riega la cabeza. Quizá así crezca. Tal vez consiga que empiece a madurar como un hombre de verdad y deje de seguirte. Y me refiero a seguirte de verdad, con gabardina, pantalones ensangrentados y heridas de guerra. Seguir de toda la vida, de ese seguir que parece para siempre pero no. Un día termina. La vecina, cansada de tirarme agua decide tirarme un macetero. Suspiro porque hacía tiempo que no me sentaba tan bien un buen golpe. Sonrío otra vez, con menos sangre. Lloro. Un perro decide marcarme como su territorio, por fin alguien quiere que sea suyo. Vuelvo a sonreír y me digo a mi mismo: sí, la vida es maravillosa.
La Uni, La Fuck, AY QUÉ TIEMPOS.
Ahora que soy periodista por la gracia del Sr.Ventín (os hará llorar, os hará reír) quisiera escribir una ranchera, no sé si va a ser mejicana, no sé si va a ser verdadera.
Y ahora de verdad puedo hablar de una experiencia personal sin caer en la pedantería del hipster de nuestros tiempos, tan atormentado y tan solo que no deja de restregarnos su ser inadaptado dónde quiera que va.
Estos últimos 5 años de Universidad han sido apasionantes. Es cierto que he tenido diversos obstáculos en el terreno personal que han hecho que peligrara mi concentración en los estudios y otras responsabilidades (¿es que acaso la he tenido nunca?) , pero al final todo ha salido a pedir de Milhouse.
Siempre he defendido la Facultad de CC. de la Información de la UCM pese a los defectos, puede que en un afán inconsciente de no sentirme una fracasada al salir de ahí. Bien, puedo decir que a grandes rasgos no me siento así.
Algo típico de la Facultad, más allá de las kalimotxadas y la cafetería, son las múltiples discusiones en las que todos nos hemos visto partícipes por lo menos UNA VEZ y que podrían resumirse en tres super temas: la falta de prácticas, el mal funcionamiento de la Facultad y el poco interés de los profesores.
FALTA DE PRÁCTICAS
Sí, hay escasos recursos para darle a la creatividad y sentirse más preparado cuando se sale del gris edificio, TAMBIÉN ES CIERTO que moviendo un poco el pandero cualquiera puede acceder a dichos recursos para practicar por su cuenta. Por ejemplo, yo nunca llegué a pedir cámaras para grabar un corto y reírme un rato y algo me arrepiento.
MAL FUNCIONAMIENTO DE LA FACULTAD
De pena. Las cosas de palacio van despacio y si en la Facultad algo tan simple como convalidar unos créditos va tan lento, no quiero ni imaginarme cuánto tiempo tiene que esperar el pobre Rey cuando pide que le lleven la cena al despacho en el que firma sin descanso los títulos de licenciados.
POCO INTERÉS DE LOS PROFESORES
Como en la vida misma podemos decir que hay de todo. He tenido la suerte de tener profesores muy valiosos que además de enseñar han sido capaces de despertar mi creatividad y mi curiosidad para hacer otras cosas. Sobre todo gente joven, que cree en lo que hace, como Daniel Aparicio, Carlota Coronado, Ángel Rubio, Pedro Paniagua, José Luis Dader, Pinar Agudiez Calvo, Héctor Fouce…. ¡Incluso Juan Antonio Martínez-Bretón! Y me atrevo a añadir a esta lista a Lourdes Vinuesa y Violeta Izquierdo, profesoras muy exigentes pero con las que tienes la sensación de haber aprendido para toda la vida.
Otros, simplemente acuden a su lugar de trabajo y cumplen con él de la manera menos dolorosa posible, dando por hecho que quienes le están escuchando sólo quieren un aprobado y por lo tanto no van a complicarse demasiado en querer despertar vocaciones ni sueños. Un paso más allá de estos profesores con una postura desde mi punto de vista triste pero respetable, nos encontramos con los impresentables. He aquí mi querido Ventín, por el cual cuando miro hacia el horizonte y recuerdo la Universidad siento como si un gatete me lamiera los párpados. Muy áspero todo. No sólo no tiene ganas de hacer nada, si no que también complica la vida a los demás, utilizando a los alumnos como arma política en su lucha particular contra su departamento, la Universidad, el cosmos, la época de apareamiento de las morsas… En fin, nada que no pueda encontrar cualquier hijo del siglo XXI poniendo su nombre en Google.
Por esto, repasando estos últimos años, no puedo evitar sonreír pensando en las risas, en la gente que he conocido y que quiero seguir conociendo siempre, en los pinchos de tortilla y en ese suculento café recalentado que ha ido matando poco a poco mi estómago. Sí, son unos años que han dado mucho y no me arrepiento en absoluto de haberles dedicado todo este tiempo, pese a que soy consciente de que no podía extenderse más.
Y por último, pongo una foto de mi último y fraudulento aprobado, ¡YUHU!
Come what may
Hablando de orgasmos que son sábanas que se adhieren a la piel que ya no siente, miradas obtusas y sonrisas semiinconscientes me vino a la cabeza Peter Krunk.
Un hombre fantástico, con ojos que le brillaban y manos que manoseaban. Se trataría de un hombre corriente, típico, cotidiano, si no fuera porque se sabía la banda sonora de Tarzán (Disney) en todos los idiomas. Quizá a algunos no les parezca una ardua tarea, me gustaría saber a qué se dedican esos malhechores.
Cantaba Candy de Paolo Nutini al hacer el amor pero sólo con los ojos, el resto del cuerpo era un swing perfecto con toques Frank Sinatrescos. Todo un galán.
Me estuvo contando que todo era perfecto hasta que llegó el día en el que le dieron a elegir entre campo y playa. Una simple pregunta hizo que todos sus esquemas se volvieran del revés y que el pobre Peter Krunk tuviera que viajar hasta exprimir el intrínseco sentido de esa duda humana milenaria.
Peter Krunk recorrió veinte mil países y cuarenta millones de cuerpos de mujeres. Lo vio todo hasta que me vio a mi y yo le vi a él. Fue entonces cuando decidió que ni campo ni playa, que lo suyo era pasar la vida sentados en un Cadillac verde eléctrico escuchando a Wolfgang Amadeus Mozart.





