Hermano Mayor y otros programas del montón

Ok #OK (copiando a Pozuelen)

Hace ya unos añitos que este programa está en cuatro y para quienes no lo hayan visto nunca va de como el súper coach Pedro García Aguado, ex jugador de GUATERPOLO super exitoso que se pasó a little bit con las drogas pero luego con mucho esfuerzo y sacrificio consiguió rehabilitarse ayuda a jóvenes con problemas de conducta a coger las riendas de su vida y digamos, “sentar la cabeza”. Vemos a adolescentes que pegan a sus padres, que roban, que no estudian, que no trabajan, que no hacen nada de provecho en definitiva, y se les asocia al estereotipo ni-ni, cani, choni, lo que queráis. Además, vemos a unos padres totalmente dominados por sus hijos, absolutamente denigrados e impotentes ante ese monstruo que no hace mucho tiempo salió de sus entrañas. Se sienten culpables, desesperados y no ven la salida, tanto que como no tienen recursos para contar con profesionales, un día ven el teléfono de Hermano Mayor en la tele y llaman. ¿Quién no ha visto ese programa desde la superioridad moral de su sofá y ha espetado un “a mí mi hijo no me hace eso”? La solución que ofrece BIG BRO es “hablar su mismo idioma”, decirles que él también ha pasado por eso, ponerlos a trabajar en algún currito precario del estilo recoger aceitunas o limpiar cuadras para que sepan lo que es la vida de verdad y por último hacerles ver que sus padres no son tan malos, que sus padres también son unos curritos que nada más pueden ofrecer porque no tienen posibilidades de subir en el escalafón social. Yo no seré quien justifique la conducta violenta de nadie, pero este programa y otros de este tipo (como el calcado Supernanny pero sustituyendo a Big BRO por una señora pocker face nivel no me inmuto ni siquiera si pierdo el bus y el conductor me hace un fuck you y a adolescentes por espectadores de Disney Channel) tienen trampa. Y la tienen porque en cierto modo nos fuerzan a asociar a la clase obrera con gente sin estudios, incivilizada, sin valores familiares, que es incapaz de llevar las riendas de su vida laboral y ascender y por lo tanto también fracasan en algo tan sencillo como educar a un hijo.  Y lo peor, que siguiendo el dogma de la meritocracia están en esa situación seguramente porque se la merecen y por eso tiene que ir alguien de otro nivel, alguien que LO HA PETAO a salvarles. Y así es como el “les cuesta llegar a fin de mes pero míralos: son unos salvajes sin educación y por lo tanto no merecen ninguna ayuda del Estado” se perpetúa. Y no digo que sea así porque lo que vemos en el programa esté exagerado o esté manipulado (que no lo sé, que me lo puedo imaginar, pero no voy a afirmar nada), si no porque solo se centra en un tipo de adolescentes: hijos de gente que se pasa el día currando. ¿Pero qué pasa con las familias adineradas? ¿Ellos no tienen problemas familiares porque son ricos y pueden dedicarle tiempo a sus hijos? Ni mucho menos. La adolescencia es una etapa muy dura y muy DRAMA, los adolescentes son rebeldes en todas las familias y muchos se revolucionan y no todo está relacionado con su estatus social. Lo triste y a la vez estigmatizante es que estos programas nos incitan a odiar y a justificar todo lo mal que le pueda tratar la vida a ese teenager hijo de cajera de supermercado soltera que se pasa el día trabajando y que un día llega a casa y se encuentra con un hijo que ya no es el ángel que ella creía que era si no que ahora se pasa el día fumando porros, acostándose con multitud de chicas igual de desviadas que él sin protección y saliendo de fiesta. Se venden como programas sociales que ayudan e incitan a la empatía y a la comprensión y en cambio acaban provocando el efecto totalmente opuesto.

Pero en el bando de la gente que viste bien, curiosamente no nos escandalizamos tanto cuando verano tras verano desde principios de los 2000 vemos en el Hola a Andrea Casiraghi rascándose sus privilegiadas partes en Ibiza y tomando algo más que zumos de fruta en la playa porque es un hippie chic, de los que se duchan solo si el guión se lo exige PORQUE si encuentras entre las dunas su cartera del mercadillo te puedes encontrar en efectivo el sueldo de un par de meses de la madre cajera del ni-ni mediático de BIG BRO. Pero tampoco nadie ha ido a ver al hijo de Ortega Cano y le ha dicho “es que no sabes nada de la vida, ponte a trabajar en una granja y a recoger caquitas de cerdos y verás como aprendes”, pero eso sí, la criada que le ha visto crecer y los periodistas que le han

#ORRAIT

seguido dicen que “ya se lo veían venir”. Y NADIE ha presionado a Chabelita para que abortara porque es demasiado joven para ser madre y además no tiene trabajo si no que la han apoyado aunque el padre de la criatura sea según su hermano el díyei por méritos propios -así soy yo- alguien que deja mucho que desear por la sencilla razón de que si algún día el joven inseminador desaparece, Chabelita no va a estar sola y además va a contar con un montón de recursos para contratar a una au-pair que le enseñe un idioma exótico a su hijo y además se lo lleve a pasear mientras ella vive tranquilamente su juventud. PERO eso sí, cuando las madres son adolescentes de barrio de protección social y salen en la MTV no son más que unas promiscuas sin ningún tipo de formación sexual a las que hay que apartar del instituto y claro, lo menos que te puedes esperar de ellas es que te peguen alguna ETS.

Resumiendo, es por esto que odio este tipo de programas, no porque nos muestren los problemas muy gordos de unas familias que se pasan el día en un trabajo que les da para pagar cuatro facturas y da gracias, si no porque se oculta la realidad de los muchos hijos de ricos con conductas desastrosas y en muchos casos delictivas porque en ese caso es muy fácil mandarlos a un internado y esconderlos, aplicar disciplina militar para que aprendan que los vicios hay que disfrutarlos con discreción en una sociedad tan desigual si no quieres que los más desafortunados te quiten tus privilegios a patadas. Y obviamente una vez PREPARAOS heredar el imperio de sus padres, por supuesto. Y lo sé porque vivo en una isla que se pone un poco cara en verano en la que la mayoría de los habitantes come gracias a la hostelería. Que cuando es época de disfrutar del mar y la playa quienes las disfrutan de verdad non stop son otros de fuera con más suerte (y yo muy contenta por ellos). Porque más de una vez tengo que lidiar con niños consentidos de familia de bien que mientras sus papis están en la terraza de sus chalets tomando el aperitivo al atardecer, sus vástagos están a solo 20 mts de casa, en la costa, DANDO POR CULO molestando a quienes solo tienen ese par de horas para disfrutar un poco de su mar. Los mismos que se comportan en un restaurante como si todo el servicio fuera de su propiedad, levantando la mano y chasqueando los dedos sin ningún tipo de modales cual principito en la corte con la aprobación total de sus padres sentados en otra mesa porque “es que los niños hacen mucho ruido” (aunque ahora se lleva mucho lo de ponerle el iPad a 2 centímetros de la cara a tu hijo con lista de reproducción de dibujos ON cual narcotizante). Podría contar muchas historias de niños malcriados, niños que son así no por una cuestión genética si no por una total y absoluta dejadez por parte de sus padres y no dudo que aún así, pese al conflicto familiar, la mayoría de ellos no van a tener problemas cuando no quieran estudiar, cuando no se vean con fuerzas para afrontar la selectividad, cuando se queden embarazadas, cuando quieran entrar en una empresa exitosa pese a no tener ningún tipo de experiencia y ascender aún partiendo de la base de becario no remunerado porque sin duda, ELLOS se lo pueden permitir.

Andrea Casiraghi relajándose con una compi de curro tras un fin de semana sin parar colocando cajas en el Mercadona.

Anuncios

2 comentarios en “Hermano Mayor y otros programas del montón

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s