Cuando los culos eran planos

Cuando los culos eran planos yo me esforzaba por tapar todo aquello que recordaba una rotonda, una circunferencia, una cereza roja abandonada a su suerte. Cuando los culos eran planos mis pies eran los más grandes, la regla me duraba 9 días y los desengaños amorosos un mes y medio. Me escondía en garajes para destaparme y recibir todas aquellas flechas que iban hacia la manzana pero acababan dándome siempre en el costado. Izquierdo. Cuando los culos eran planos era tan zurda que me retorcía, tanto que empecé a caminar de lado, encorvada, tratando de alinearme en horizontal, de encajar en la dictadura de los culos planos, de ser la más recta de las venas azules que salían a saludar sin miedo a nada.

Ahora que los culos son redondos yo ya me había acostumbrado a la era de los culos planos. Retomo los vicios que dejé a medias, las sombras color pastel en ojos y sienes y el pelo siempre más quemado, siempre más salado. Con los culos redondos flotar en el mar boca abajo ya no es síntoma de patología crónica si no un férreo deseo de entenderme por dentro, de vomitarme por fuera. De darme la vuelta y empezar de cero. Ahora que los culos son redondos, ya no muerdo manzanas, ya no busco planetas, ya no me esfuerzo por disimular el olor a mandarina que se queda grabado en mis uñas horas, minutos, semanas.

Ahora que los culos son redondos yo sólo busco culos planos para estirarlos, para torcerlos, para alargarlos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s