El post en el que no caigo en la tentación de citar a ningún facha

Un principio fundamental de la política fascista es que la oratoria no tiene que convencer al intelecto, sino influir en la voluntad. El autor anónimo de un artículo aparecido en una revista fascista italiana de 1925 escribe que <<la mística asociada al fascismo es la prueba de su triunfo. La razón no resulta atractiva, pero la emoción sí que lo es>>. En el capítulo <<Nuestra lucha en los primeros tiempos, la importancia de la oratoria>> de su Mein Kampf, Hitler afirma que es un tremendo error decir que el lenguaje sencillo no vale para nada y es ridículo. Hitler repite muy claramente durante todo el libro que el objetivo de la propaganda es reemplazar los argumentos razonados en la esfera pública por los miedos y las pasiones irracionales. En una entrevista de febrero de 2018, Steve Bannon dijo que <<nos eligieron por nuestra campaña de ataque a la corrupción, por querer encerrar a Hillary Clinton, construir el muro… Por pura rabia. La rabia y el miedo hacen que la gente salga a votar>>.

Facha, de Jason Stanley

Asumámoslo, la emoción es el motor de nuestras vidas. Cada vez más. Ya no nos contentamos con que una serie nos guste, necesitamos que nos haga sufrir, que nos tenga un año entero esperando el inicio de la temporada, que nos obligue a escoger bandos, que nos anime a tomar partido y a crear podcasts y foros enteros con teorías acerca de lo que puede o no puede ocurrir. Ya quisiera cualquier político mover las masas a su antojo como las mueve Juego de Tronos.

Pero aquí estamos, en plena campaña electoral y con el retorno del fascismo más presente que nunca, soplándonos en la nuca. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Parece cada vez más razonable afirmar que nunca nos fuimos del todo.

Mimimimimimimi

Como Capricornio intensita, siempre me he interesado por el lenguaje, conocer el motivo por el cual una persona escoge una palabra y no otra (ya se sabe que los Capricornio nunca olvidan y tengo una buena lista de frases a las que guardar rencor que se ríen de las listas de corruptos del PSOE que saca Rivera de su chistera de Mago Pop del liberalismo cuqui que no se moja en nada). Pero he de decir que en este preciso instante el problema va más allá.

Representación gráfica del debate de Atresmedia solo que las rocas son nuestras cabezas 🙂

Vivimos en un entorno lleno de información, es cierto, la gran mayoría falsa o por lo menos tendenciosa. Si bien podríamos tomarnos el tiempo de seleccionar esta información por nuestra cuenta -prescindiendo de medios que manipulan hasta en la manera de verificar información-, no lo hacemos, porque no tenemos tiempo. Porque nos han dicho que tenemos que estar ocupados todo el día. Porque no valemos nada si nos pasamos tres días a nuestro aire. Incluso leer un libro tranquilamente en casa en el sofá, y no agobiada en el metro rodeada de ruidos y empujones, es un acto de rebeldía. Y es precisamente este contexto el caldo de cultivo del fascismo, porque mediante el lenguaje simple, directo e impactante es capaz de levantar rápidamente la primera capa de nuestro intelecto, quedarse ahí como un tatuaje por un breve período de tiempo pero suficiente para hacer que marques la X donde de verdad, a nivel de propuestas y valores, no te interesa para nada hacerlo.

Durante estos meses, se han hecho declaraciones por parte de la derecha que deberían congelar ríos y mares por su frialdad e incapacidad de empatía, sin embargo, no sólo hay gente que las abraza, si no que los que no lo hacen, las repiten escandalizados, sin ser conscientes de que es precisamente lo que ellos quieren: altavoces. Quizá la izquierda debería ir un paso más allá de la resistencia, que no deja de ser positiva en cuanto a que impide que la derecha nos coma terreno. Quizá debería actuar más a fondo, dejando de entrar en debates que deberían estar más que superados (como el odio al extranjero, los muros, el aborto) y promoviendo nuevas ideas y una actitud más crítica de la sociedad, señalando alternativas. Creo que algo de ello hizo Pablo Iglesias en los debates, aunque por lo poco que he visto creo que Irene Montero es mejor que él en este cometido. También creo que la cosa sí que está chunga si nos emocionamos cuando prácticamente casi todo lo que proponen es recuperar batallas ya superadas en términos ideológicos tiempo atrás y que, la mayoría de nosotros nos damos con un canto en los dientes si al menos nos quedamos como estamos.

Por último, creo que el fascismo estará ahí latente siempre y cuando no nos permitamos SER, con todas las letras, entendernos y configurarnos sin tanta contaminación acústica. Es sólo una teoría mía, pero quizá la clave para entender a quién queremos votar o no tendrá que pasar por un análisis previo más que por informarse, por saber si nos votaríamos a nosotros mismos, si querríamos nuestro día a día para otro, si tan siquiera somos capaces de pararnos a pensar en el otro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s