Ya no tengo #reglotemasimo and i think it’s beautiful

Mientras escucho i’m not a girl not yet a woman de la gran y única Britney bitch! siento la necesidad de volver en forma de magufa para explicaros que ya no me duele (tanto) la regla. Este es un post para vaginas, y para tus amigas con reglas tremendamente dolorosas si eres chico, venga, no dejes de leer, que si yo encontrara un post sobre cómo arreglar cualquiera de las cosas que os joden a los tíos me lo leería para hacer RT a mis amiguichis, así que si tienes una amiga a la que la regla le sienta como a Yisas cuando lo clavan en la cruz, puede que esto le venga bien -o no, que vete tú a saber, ni que yo fuera @isasaweis-.

Bueno, quienes me conocen saben que siempre he tenido issues con la regla: desmayos, mareos, diarreas, náuseas y vómitos bastante potentes por los cuales a veces hasta llegaba a pensar que no era regla si no una posesión de mi cuerpo por algún antepasado mío que las pasó muy putas, pero no, porque luego al cabo de los días todo volvía a la normalidad. Pese a la maravillosa y artística lucidez que te da el sufrimiento, algo que a mí siempre me ha gustado, no lo voy a negar (soy un poco masoquista para lo que vienen siendo los feelings), la verdad es que el precio que tenía que pagar era mucho a cambio de esos 5 días de clarividencia máxima. Cuando era adolescente, este problemita se resolvió tomando anticonceptivos durante prácticamente unos 10-¿13? años, cosa que hizo que no me salieran granos y tuviese una carita más o menos perfecta, CIERVERDÁ, pero también hizo que me pusiera como una cobaya de campo-que tampoco pasa nada, PERO A VER, ASÍ DE GRATIS NO MOLA-.

El caso es que hace un par de años me rayé y dejé las pastillas, empecé a hacer deporte y comer super bien (a ver esto ocurría como el 80% del mes, yatusabeh jaja) y en definitiva a portarme divinamente para que mi menstruación encontrara en mi cuerpo un lugar agradable y próspero en el que derramarse a gusto. También me bajé una app para la regla, Clue**, ya que habiendo estado muchos años acostumbrada a tenerla el mismo día a la misma hora de cada mes, el hecho de pensar que podría perder el hilo de cuando me había bajado o cuando no, me producía un estrés demasiado difícil de aguantar.

Tampoco soy TAN exagerada, sólo un poco jaja.

Al principio fue más o menos bien, me dolía al bajar pero era soportable y pese a que me venía cada mes y medio (jejeje risa nerviosa) pues mira, si podía hacer vida normal todo era fantástico. Pero el verano del 2016 fue un verano un poco estresante, dejé de hacer deporte y empezaron a írseme las hormonas a la puta se me desequilibró un poco todo el tema hormonal. Me salieron unos granos/tumores que hicieron de mi cara algo parecido a la del hombre elefante, cosa que en mi cuerpo no había visto en mi vida y sí, empezó a dolerme cada vez más el #reglote. Pensé que se me pasaría cuando acabara el estrés, pero ha continuado (y empeorado) todo el invierno, pese a las vacaciones, llegando al nivel de que mis últimas tres reglas, el primer día que me bajaba, no podía salir del baño porque bueno, a ver cómo te lo explico: me estaba convirtiendo en una zombi putrefacta y todo era nauseabundo y descompuesto.

Me dijeron que fuera al médico, que fuera al ginecólogo y pese a que mi ginecóloga es amor ❤ y mi médico es un loco a quien también aprecio mucho, me dio bastante perecita todo el trámite (la pereza y yo, eso es otro capítulo). Quise intentar resolverlo un poco por mi cuenta en un principio por probar con la magia de internet, sin dejarme arrastrar por esas primeras búsquedas en las que te acaba saliendo siempre CÁNCER y oye, no me fue mal. Descubrí que había una Asociación Española del Síndrome del Ovario Poliquístico, que habían metido un montón de información sobre dietas recomendables y complementos alimenticios y pensé, oh cristo bendito, ¿pues igual puedo empezar por ahí? No me veía muy preparada mentalmente para tomarme complementos alimenticios que mejoran la fertilidad (pensaréis que soy idiota pero sí, no había asociado lo de #reglotesmortiferos con lo de que como sigas así no vas a concebir en tu vida, jovencita), así que a partir de aquí me puse manos a la obra y vi que recomendaban algo natural que era más para los síntomas del SOP que para la fertilidad (a ver, que está todo relacionado, lo sé, pero es que mi mente me boicotea mucho con esto): Vitex Agnus Cactus, conocido vulgarmente como Sauzgatillo.

Este es el que tomo mis queridos chuminos sangrantes

Bueno, pues el 4 de abril me pasé por el herbolario y me recomendaron que tomara una cápsula de Vitex de Solaray (25,50€ con 60 cápsulas) por la mañana y otra por la noche durante mínimo 3 meses. En sólo una semana ya noté mi piel mucho mejor, los “tumores faciales” se me habían ido y OH MILAGRO la regla me bajó el día 29. Sí que fue doloroso, no voy a mentir, pero no tuve ni un vómito, ni una náusea y no me pasé toda la mañana en el baño llorando. En definitiva, pude hacer vida normal y creo que para haberla tomado sólo 3 semanas los resultados eran BRUTALES. Tuve un síndrome premenstrual de libro, eso sí, aunque también me coincidió con una semana atareada, me debí comer como una tableta de chocolate negro al día y varios packs de 3 de Kinder Bueno #peronopasanada. Si leéis por ahí que tomar Sauzgatillo baja la líbido sí, yo también lo leí y me preocupé, pero #grasiasadios no me afectó especialmente :D.

Y como esto para mí es demasiado maravilloso, no podía ser egoísta y guardármelo sólo para mí. Quiero recordar que en ningún momento creo que sea la solución única, y supongo que para cada persona es diferente, esto es lo que ha servido para mí, una chica con síndrome del ovario poliquístico que ha tomado toda su vida fértil (lol, es que no puedo con el tema fertilidad, no puedo) pastíllas anticonceptivas y que las dejó hace 2 años porque “se rayó”. Simplemente quiero deciros a las que sufrís mucho mucho, a las que la regla os condiciona realmente la vida de una manera exagerada como me pasó a mí los últimos meses, que os animéis, que de verdad que del reglote máximo también se sale y que es necesario, ¡porque ya tenemos mucha mierdecita ajena que asumir como para encima cargar con esto también!

Y nada. Que para mí arriba el reglote 4ever porque es la primera relación amor-odio que he tenido y qué queréis que os diga, las mejores decisiones que he tomado en mi vida siempre han sido con #Reglote de por medio y por algo será.

** CLUE está super bien porque puedes poner un montón de información desde lo que usas para la regla (compresas, tampones, copa menstrual) a lo que te tomas para el dolor, deporte, cómo tienes la piel, el pelo, si has tenido noche de sexo y si has sido responsable or not, y un montón de opciones de notas para que las psicópatas como yo no nos rayemos y tengamos todo bajo control.

Las Sugar babies son las nuevas Spice Girls

Para empezar, una Sugar Baby no puede existir sin un Sugar Daddy, así que primero, explicaré qué es un sugar daddy para quienes no estén familiarizados con este término. Un sugar daddy es un señor adinerado, que ya no tiene edad para ir con jovencitas sin que éstas sean confundidas con alguna de sus hijas. Es por esto, que a pesar de que se le ha pasado un poco la vida el arroz, utiliza su dinero para encandilar a jóvenes totalmente conocedoras de su situación con jugosos y costosos regalos, viajes, pago de estudios, etc. Si el sugar daddy es mujer, se le llama Sugar Mamma. Las sugar babies no son más que esas y esos jóvenes que se dejan querer. Sin más. Eh, que no tiene por qué ser algo frío, ni caliente, ni templado, las sugar babies saben que pueden tener al sugar daddy que quieran, son auténticas profesionales y no dudo que de estas relaciones surja afecto y cariño y odio y rechazo y asco, como en todas las mejores relaciones humanas nacidas del consenso. Una de las sugar babies más famosas del momento es, sin duda, Melania Trump. Sobre ella se han generado multitud de memes, riéndose de quizá su falta de inteligencia (ella está en la Casa Blanca y tú comiéndote tus fideos Yatekomo en el sofá pero #OK) o dejándola como una mujer maltratada, sumisa, que está ahí en contra de su voluntad y está perdida.

Una persona muy valiente y empoderada

Especialmente ofensivas me parecieron pancartas del tipo “Melania blink twice if you need help” porque una vez más, tenemos a peñuqui haciéndose la mayor diciéndole a otra que es tonta y que necesita ser salvada. Que a ver, si de verdad piensas que está en riesgo, maldita sabandija actúa, no la humilles. “Las niñas ya no quieren ser princesas” y me manifiesto en contra de un machista pero ahí vas tú, con ese par de ovarios y te conviertes en algo mucho más turbio que el príncipe azul. Eres la madrastra de Blancanieves y lo sabes.

Si bien mi cariño hacia Melania Trump nació de un viaje leyendo la Hola con una de mis very besties, llegando al fondo de mi corazón he de admitir que ni Melania, ni Trump, me importan. Pero que no se lo tomen a mal, que cuanto más pasa el tiempo, menos me importa nada, no es personal. Aún así, pese al desdén, toda esta situación me ha hecho reflexionar sobre dónde realmente reside el poder, dónde realmente caen todos los seres poderosos que han habitado este mundo y sí, amigas, voy a hablar de potorros.

Ahora se habla mucho de empoderar, de que las mujeres trabajen, de que se pongan al nivel del hombre y blabla y bueno, como creo que ya he dicho por algún lado, si realmente quisiera ponerme al nivel de un hombre, en el 2017 simplemente me pondría un pene como el del negro del whatsapp. En serio, lo habéis entendido todo mal. O es que yo me creí que era otra cosa. Simplemente, por igualdad espero que no entendáis que todos hagamos las mismas cosas de la misma forma, porque si no, apaga y vámonos.  Es por esto que, este afán por el trabajo (hasta luego), por que tengamos éxito en la vida (big ciao papi) y que a la vez queramos también ser madres (bye bye bye) me ha hecho pensar que en realidad, realmente, lo que manda es el pussy. Y que las sugar babies, nos están enseñando el camino. No importa cuánto manejes. No importa lo muy poderoso que seas. Al final acabas atrapado por una vagina dentata que hará que hagas cosas muy, muy absurdas como oh, maldita sea, tener algún sentimiento (aunque dure 30 segundos ahí hay que poner mucho de tu parte para vivirlo intensamente). En serio. Las Sugar Babies nos están lanzando un mensaje y no lo estamos entendiendo. ¿Por qué voy a trabajar? ¿Por qué esforzarse? Vivimos en una sociedad totalmente pasivo agresiva, en la que se combinan posts de super concienciado de la vida con posts de mirad lo que me he comprado ayer en el Primark (podéis acceder a toda esta información en mi cuenta de instagram). Ahora se lleva ser super coherente, super atento, super parte del mundo. La industria lo sabe y por eso ya no te venden folleteo en los anuncios, te venden que puedes ayudar a alguien. Y tú vas y te lo crees. Y encima pagas más. En serio, se merecen mis 10. Sin embargo, las Sugar Babies están haciendo todo lo contrario. Se están levantando todas las mañanas, a contracorriente, para que un Poderoso/a invierta en ellas. Ellas conocen sus activos. Ellas sí que son su propia marca sin tener que compartir nada de su vida en ninguna parte. Sin que queden registros en la eternidad de internet. Y podrán petar todas las burbujas: las de los youtubers, las de los twitteros, las de las influencers del instagram, pero nunca, nunca, nunca podrá (iba a decir petar un potorro pero jaja) acabarse el deseo de meterse entre los pantalones de una joven.

Amigas: no estoy diciendo que ahora nos vayamos todas a pasear a ancianos por grandes almacenes con nuestros chiuauas, yo la verdad, no tendría la paciencia para dedicarme a esto. Sin embargo, estoy diciendo que, joder, dejad de meteros con las sugar babies, que la mayoría de ellas vienen del mismo bando, que están codeándose con el poder de la manera más astuta y a la vez valiente posible, sin jugar sus cartas porque ya sabemos que en este sistema la Banca siempre gana. Que cuando menos nos lo esperemos una Sugar Baby va y nos libera and i think is beautiful. Y luego con qué cara vais a darle las gracias.

PD: ¿Que por qué las sugar babies son las nuevas Spice Girls? Porque las Spice Girls nos abrieron los ojos y las Sugar Babies nos están abriendo el camino. No, no sé, es que me gustan mucho las Spice.

Pelo acrílico, cuero y tacón

PUES ECHO DE MENOS TU MALETERO DE MATAR ❤

POR QUÉ FATEMA POR QUÉ. Ya sé que hace tiempo que terminó El Príncipe pero no he tenido tiempo / me ha apetecido hacer otras cosas / no sé por qué tengo que darte explicaciones a ti, joder. Como seguidora del pensamiento filosófico de la Escuela de Telecinco, por el cual ver realitys y series chorras sin ningún tipo de intención didáctica te hace menos mala persona que ver una tertulia política de cualquier canal -un sabio ilustre me dijo en sueños “intenta esquivar todas las balas que puedas y si no puedes, pues que al menos no vayan directas a órganos vitales”- me siento, una vez más, bastante triste y decepcionada con la última temporada de El Príncipe, sobre todo con lo totalmente INÚTIL y ACCESORIA que resultó Fatemita de mis amores. Me gustaría dejar claro que para hacedorasdecaquitaenmomentosextremos aquí estoy yo, pero joder, Fatema, que son efectos especiales, ¡que te matan de broma! Lo dicho, que me hubiese gustado mucho que Fatema hubiese cogido las riendas de su vida y en vez de ir aguantando y sufriendo de manera pasiva para que no mataran a más gente querida, simplemente se hubiese convertido en una terrorista del amor y los hubiese matado a todos. Y que Morey hubiese limpiado todas sus huellas. Y que luego se hubiesen ido a Noruega. Bien, era algo fundamental para mí conciencia dejar este deseo por escrito.

En la línea del estar harta de esta nueva moda de ser mazo responsable y consciente del mundo que te rodea (SPOILER: 1, 2, 3 te estás engañando otra vez), por la cual sólo con respirar ya formamos parte del sistema y por eso debemos sentirnos terriblemente mal, me he ido del Twitter. Al principio noté que tenía una costumbre asquerosa de verlo como 20 veces al día, que fueron las que intenté mirarlo con el móvil hasta que volvía a recordar que me había ido. Sí es cierto que ya no tenía un lugar para poner mis gifs de One Direction, pero bueno, lo pude soportar. La tranquilidad de no estar constantemente juzgando comportamientos ajenos de manera indirecta (bien porque fulanito acaba de pasar este artículo sobre lo chungamente cómplices que somos en esta explotación o porque menganitor #miratecuenta en su hilo de 50 tweets -en serio, hazte un blog- algo super interesante que no sabíamos y tenemos que leerlo sí o sí y generar un debate MASIVO pues PEREZA) y sobre todo la posibilidad de no estar viendo constantemente la incoherencia de muchos que van cambiando de pensamiento según esta nueva corriente tuitera te haga más EMPLEABLE o no pues oye, que definitivamente el Twitter molaba más cuando lo único que hacías era enviarte mensajes privados PICANTONES con gente desconocida (y ya es decir). Otra cosa que llevo mal no, fatal, es la humillación pública, el típico con muchos followers que va de matso buena persona que humilla al matso casurro de 70 followers que le ha insultado retuiteando su tuit para que todo el mundo lo lea y le acribille. El señalar al tonto para hacerte el guay gracias al maravilloso efecto CONTRASTE no te hace mejor persona. Formas parte de la misma mierda, asqueroso, y lo sabes.

MI NOVIO ❤

BUENO QUE ENVERDAT ME HE IDO PORQUE NI DIOS ERA TAN FAN DE UAN DAIRECTCHON COMO YO Y ESO ME DUELE. El futuro está en snapchat, en compartir cosas que no perduran en el tiempo ni se guardan en ningún lado, simplemente por el hecho de querer hacer el chorra y no impresionar a nadie NI PARECER EL MÁS APTO PARA EL PUESTO DE TRABAJO QUE SOLO ESTÁ EN TU PUTA MENTE, JODER. (Es que tengo pocos amiguitos… a ver si pintándolo así os hacéis uno)

Me repito, pero es que seguimos con la historia de engañarnos a nosotros mismos para justificar y asimilar la mierda en la que vivimos y no morir en el intento. Seguimos asumiendo que debemos ganarnos la vida (en serio, leedlo despacio GÁNATE. TU. VIDA., ¿no es muy fuerte esta frase?), seguimos queriéndonos no poco, pero sí MUY MAL, y sobre todo seguimos subiéndonos a ese pedestal de superioridad moral falsísima para ponernos a soltar basura de los que nos rodean. No sé. Llamadme loca, pero sigo creyendo que podemos hacerlo de manera diferente, QUE FATEMA PUEDE MATAR A TODO DIOS ELLA SOLA, que Morey puede ayudarla a limpiar el estropicio y que se pueden ir a vivir a Noruega mirándose a la cara de tú a tú, sin miedo. Que tenemos suerte de que los chavalitos de ahora tengan menos ganas de someterse que los de nuestra quinta y que, con un poco de suerte, puede que ellos sí se libren Y NOS SAQUEN del trabajo asalariado (además son muy marianers, profundamente nohacedistas, y eso los hace grandes y maravillosos). Que si alguien dice de sí mismo que siempre ha tenido unos principios muy claros y estrictos, y que lleva manteniéndolos desde su más tierna juventud, es bastante mala señal. Que evolucionamos. Y la cagamos mil veces. Y que es justo que así sea.

FINALMENTE, voy a aportar un dato para que todo este post de opinión putoasquista de pronto se convierta en CIENCIA. Llevo una semana con el “debo sobrevivir mintiéndome” de Sobreviviré de Mónica Naranjo en la cabeza y no sé, creo que deberíais volver a analizar un poco EL TEMA DE VIVIR ASÍ COMO ESTÁ MONTADO, EN GENERAL.