El speech del empowering me da miedi

Acabo de ver en el netflis la película Mona Lisa Smile (2003), siguiendo mi nueva filosofía de ver películas en las que la gente no interactúe a través de móviles COMO MUCHO CUANDO SÓLO HABÍA BLACKBERRYS porque hace la trama más interesante y oye, por ahora va de maravilla.  El caso es que en la película, tenemos a Julia Roberts que es una especie de Anna Gabriel de los años 50 profesora de Historia del Arte que se mete en un colegio super HIGH LEVEL de mujeres e intenta a través del arte promover un pensamiento libre entre sus alumnas. Esta película también podría verse perfectamente como una especie de El club de los poetas muertos pero en versión Mean Girls. En la película nos encontramos con chicas super resabidas y algo repelentes pero todas con un tono de lipstick muy favorecedor que, en efecto, se saben todos los temarios de principio a fin incluso antes de que empiecen las clases because of reasons.

Lo que al principio es bastante desagradable porque no hay nada peor que la gente que te corrige constantemente, minutos después podemos observar cómo esa coraza de intelecto empieza a caer por su propio peso, dejando entrever un grupo de mujeres jóvenes muy válidas que están cumpliendo toda las etapas de esta especie de yincana de la vida para llegar a la meta: el casamiento, sin cuestionarse nada. ¿Y qué pasa? Que a la Julia esto le da como pereci, e intenta hacerles entender que bueno, que igual si no te casas no pasa nada, o que igual si haces las dos cosas, estudiar y casarte pues tampoco es mal, pero la verdad es que si te casas a ella le da como un poquito de rabia, como que la decepcionas y le has fallado, como que te has acostado con su ex del insti, y bueno, tampoco es eso. Lo que hace la película un poco más taquillera es que, el mayor obstáculo con el que se encuentra la Julia es precisamente una odiosa alumna maquiavélica interpretada por Kirsten Dunst bastante Georgina Sparks, pero luego lo piensas y la verdad es que la pobre tiene una madre que no se la merece ni Hitler, y claro, que así ha salido.

Las protas de Mona Lisa Smile viendo cómo se la están metiendo doblada y pensando pos va a ser que no, o sí, ya veremos.

A todo esto, que para mí lo más disturbing no ha sido la situación de que lo más importante en tu vida fuese casarte (nada que no siga pasando en la actualidad así que no me enseñas nada nuevo Mike Newell) si no la pregunta latente y existencial que pulula durante toda la película ¿ES QUE NO QUIERES HACER NADA MÁS CON TU VIDA?. A ver. Pues quizá. O tal vez es que ni eso. A ratos me sentía super cerca de la Julia Pretty Woman con sueños e ilusiones y ganas de hacer cosas, pero muchas veces me sentía muy agobiada pensando que jolines, que por qué me tengo que convertir en un señor y soñar con competir a ver quién gana más pasta de los dos o decidir y escoger y por qué no puedo tenerlo todo y por qué no tener nada de eso si no todo lo contrario. Pero también por otro lado sí que estaba empatizando máximo con Julia y recordándome bastante a cuando me pongo en plan abolicionista del trabajo y la gente me dice que no conduce nadie en mi cerebro y me rayo y me pongo en modo dictatorial y tiene que venir alguien a decirme que tía, que este trabajo lo disfruto y lo hago porque quiero de verdad, y en verdad pues yo si tú eres feliz 100% agree ZERO regrets -pero déjame ser feliz a mí también, chica-.

Definitivamente, lo mejor de la película es precisamente el enlace con el enigma de la Mona Lisa, que si sonríe de verdad, porque hace que te preguntes: ¿pero tú sonríes de verdad o es una sonrisa que expresa miedo? Y esto si vuelves al 2017 enlaza fenomenal con Soyunapringada y su amor – odio por Irina Cosmopolitan y también con los vídeos de gente que es exitosa y feliz en youtube aunque estén limpiando toda la mierda que ha generado su familia en el hogar.  Ahí lo dejo.

Y tú, ¿sonríes por felicidad o por educación? -me da el canguele sólo con escribirlo-.

Anuncios

Ya no tengo #reglotemasimo and i think it’s beautiful

Mientras escucho i’m not a girl not yet a woman de la gran y única Britney bitch! siento la necesidad de volver en forma de magufa para explicaros que ya no me duele (tanto) la regla. Este es un post para vaginas, y para tus amigas con reglas tremendamente dolorosas si eres chico, venga, no dejes de leer, que si yo encontrara un post sobre cómo arreglar cualquiera de las cosas que os joden a los tíos me lo leería para hacer RT a mis amiguichis, así que si tienes una amiga a la que la regla le sienta como a Yisas cuando lo clavan en la cruz, puede que esto le venga bien -o no, que vete tú a saber, ni que yo fuera @isasaweis-.

Bueno, quienes me conocen saben que siempre he tenido issues con la regla: desmayos, mareos, diarreas, náuseas y vómitos bastante potentes por los cuales a veces hasta llegaba a pensar que no era regla si no una posesión de mi cuerpo por algún antepasado mío que las pasó muy putas, pero no, porque luego al cabo de los días todo volvía a la normalidad. Pese a la maravillosa y artística lucidez que te da el sufrimiento, algo que a mí siempre me ha gustado, no lo voy a negar (soy un poco masoquista para lo que vienen siendo los feelings), la verdad es que el precio que tenía que pagar era mucho a cambio de esos 5 días de clarividencia máxima. Cuando era adolescente, este problemita se resolvió tomando anticonceptivos durante prácticamente unos 10-¿13? años, cosa que hizo que no me salieran granos y tuviese una carita más o menos perfecta, CIERVERDÁ, pero también hizo que me pusiera como una cobaya de campo-que tampoco pasa nada, PERO A VER, ASÍ DE GRATIS NO MOLA-.

El caso es que hace un par de años me rayé y dejé las pastillas, empecé a hacer deporte y comer super bien (a ver esto ocurría como el 80% del mes, yatusabeh jaja) y en definitiva a portarme divinamente para que mi menstruación encontrara en mi cuerpo un lugar agradable y próspero en el que derramarse a gusto. También me bajé una app para la regla, Clue**, ya que habiendo estado muchos años acostumbrada a tenerla el mismo día a la misma hora de cada mes, el hecho de pensar que podría perder el hilo de cuando me había bajado o cuando no, me producía un estrés demasiado difícil de aguantar.

Tampoco soy TAN exagerada, sólo un poco jaja.

Al principio fue más o menos bien, me dolía al bajar pero era soportable y pese a que me venía cada mes y medio (jejeje risa nerviosa) pues mira, si podía hacer vida normal todo era fantástico. Pero el verano del 2016 fue un verano un poco estresante, dejé de hacer deporte y empezaron a írseme las hormonas a la puta se me desequilibró un poco todo el tema hormonal. Me salieron unos granos/tumores que hicieron de mi cara algo parecido a la del hombre elefante, cosa que en mi cuerpo no había visto en mi vida y sí, empezó a dolerme cada vez más el #reglote. Pensé que se me pasaría cuando acabara el estrés, pero ha continuado (y empeorado) todo el invierno, pese a las vacaciones, llegando al nivel de que mis últimas tres reglas, el primer día que me bajaba, no podía salir del baño porque bueno, a ver cómo te lo explico: me estaba convirtiendo en una zombi putrefacta y todo era nauseabundo y descompuesto.

Me dijeron que fuera al médico, que fuera al ginecólogo y pese a que mi ginecóloga es amor ❤ y mi médico es un loco a quien también aprecio mucho, me dio bastante perecita todo el trámite (la pereza y yo, eso es otro capítulo). Quise intentar resolverlo un poco por mi cuenta en un principio por probar con la magia de internet, sin dejarme arrastrar por esas primeras búsquedas en las que te acaba saliendo siempre CÁNCER y oye, no me fue mal. Descubrí que había una Asociación Española del Síndrome del Ovario Poliquístico, que habían metido un montón de información sobre dietas recomendables y complementos alimenticios y pensé, oh cristo bendito, ¿pues igual puedo empezar por ahí? No me veía muy preparada mentalmente para tomarme complementos alimenticios que mejoran la fertilidad (pensaréis que soy idiota pero sí, no había asociado lo de #reglotesmortiferos con lo de que como sigas así no vas a concebir en tu vida, jovencita), así que a partir de aquí me puse manos a la obra y vi que recomendaban algo natural que era más para los síntomas del SOP que para la fertilidad (a ver, que está todo relacionado, lo sé, pero es que mi mente me boicotea mucho con esto): Vitex Agnus Cactus, conocido vulgarmente como Sauzgatillo.

Este es el que tomo mis queridos chuminos sangrantes

Bueno, pues el 4 de abril me pasé por el herbolario y me recomendaron que tomara una cápsula de Vitex de Solaray (25,50€ con 60 cápsulas) por la mañana y otra por la noche durante mínimo 3 meses. En sólo una semana ya noté mi piel mucho mejor, los “tumores faciales” se me habían ido y OH MILAGRO la regla me bajó el día 29. Sí que fue doloroso, no voy a mentir, pero no tuve ni un vómito, ni una náusea y no me pasé toda la mañana en el baño llorando. En definitiva, pude hacer vida normal y creo que para haberla tomado sólo 3 semanas los resultados eran BRUTALES. Tuve un síndrome premenstrual de libro, eso sí, aunque también me coincidió con una semana atareada, me debí comer como una tableta de chocolate negro al día y varios packs de 3 de Kinder Bueno #peronopasanada. Si leéis por ahí que tomar Sauzgatillo baja la líbido sí, yo también lo leí y me preocupé, pero #grasiasadios no me afectó especialmente :D.

Y como esto para mí es demasiado maravilloso, no podía ser egoísta y guardármelo sólo para mí. Quiero recordar que en ningún momento creo que sea la solución única, y supongo que para cada persona es diferente, esto es lo que ha servido para mí, una chica con síndrome del ovario poliquístico que ha tomado toda su vida fértil (lol, es que no puedo con el tema fertilidad, no puedo) pastíllas anticonceptivas y que las dejó hace 2 años porque “se rayó”. Simplemente quiero deciros a las que sufrís mucho mucho, a las que la regla os condiciona realmente la vida de una manera exagerada como me pasó a mí los últimos meses, que os animéis, que de verdad que del reglote máximo también se sale y que es necesario, ¡porque ya tenemos mucha mierdecita ajena que asumir como para encima cargar con esto también!

Y nada. Que para mí arriba el reglote 4ever porque es la primera relación amor-odio que he tenido y qué queréis que os diga, las mejores decisiones que he tomado en mi vida siempre han sido con #Reglote de por medio y por algo será.

** CLUE está super bien porque puedes poner un montón de información desde lo que usas para la regla (compresas, tampones, copa menstrual) a lo que te tomas para el dolor, deporte, cómo tienes la piel, el pelo, si has tenido noche de sexo y si has sido responsable or not, y un montón de opciones de notas para que las psicópatas como yo no nos rayemos y tengamos todo bajo control.

Las Sugar babies son las nuevas Spice Girls

Para empezar, una Sugar Baby no puede existir sin un Sugar Daddy, así que primero, explicaré qué es un sugar daddy para quienes no estén familiarizados con este término. Un sugar daddy es un señor adinerado, que ya no tiene edad para ir con jovencitas sin que éstas sean confundidas con alguna de sus hijas. Es por esto, que a pesar de que se le ha pasado un poco la vida el arroz, utiliza su dinero para encandilar a jóvenes totalmente conocedoras de su situación con jugosos y costosos regalos, viajes, pago de estudios, etc. Si el sugar daddy es mujer, se le llama Sugar Mamma. Las sugar babies no son más que esas y esos jóvenes que se dejan querer. Sin más. Eh, que no tiene por qué ser algo frío, ni caliente, ni templado, las sugar babies saben que pueden tener al sugar daddy que quieran, son auténticas profesionales y no dudo que de estas relaciones surja afecto y cariño y odio y rechazo y asco, como en todas las mejores relaciones humanas nacidas del consenso. Una de las sugar babies más famosas del momento es, sin duda, Melania Trump. Sobre ella se han generado multitud de memes, riéndose de quizá su falta de inteligencia (ella está en la Casa Blanca y tú comiéndote tus fideos Yatekomo en el sofá pero #OK) o dejándola como una mujer maltratada, sumisa, que está ahí en contra de su voluntad y está perdida.

Una persona muy valiente y empoderada

Especialmente ofensivas me parecieron pancartas del tipo “Melania blink twice if you need help” porque una vez más, tenemos a peñuqui haciéndose la mayor diciéndole a otra que es tonta y que necesita ser salvada. Que a ver, si de verdad piensas que está en riesgo, maldita sabandija actúa, no la humilles. “Las niñas ya no quieren ser princesas” y me manifiesto en contra de un machista pero ahí vas tú, con ese par de ovarios y te conviertes en algo mucho más turbio que el príncipe azul. Eres la madrastra de Blancanieves y lo sabes.

Si bien mi cariño hacia Melania Trump nació de un viaje leyendo la Hola con una de mis very besties, llegando al fondo de mi corazón he de admitir que ni Melania, ni Trump, me importan. Pero que no se lo tomen a mal, que cuanto más pasa el tiempo, menos me importa nada, no es personal. Aún así, pese al desdén, toda esta situación me ha hecho reflexionar sobre dónde realmente reside el poder, dónde realmente caen todos los seres poderosos que han habitado este mundo y sí, amigas, voy a hablar de potorros.

Ahora se habla mucho de empoderar, de que las mujeres trabajen, de que se pongan al nivel del hombre y blabla y bueno, como creo que ya he dicho por algún lado, si realmente quisiera ponerme al nivel de un hombre, en el 2017 simplemente me pondría un pene como el del negro del whatsapp. En serio, lo habéis entendido todo mal. O es que yo me creí que era otra cosa. Simplemente, por igualdad espero que no entendáis que todos hagamos las mismas cosas de la misma forma, porque si no, apaga y vámonos.  Es por esto que, este afán por el trabajo (hasta luego), por que tengamos éxito en la vida (big ciao papi) y que a la vez queramos también ser madres (bye bye bye) me ha hecho pensar que en realidad, realmente, lo que manda es el pussy. Y que las sugar babies, nos están enseñando el camino. No importa cuánto manejes. No importa lo muy poderoso que seas. Al final acabas atrapado por una vagina dentata que hará que hagas cosas muy, muy absurdas como oh, maldita sea, tener algún sentimiento (aunque dure 30 segundos ahí hay que poner mucho de tu parte para vivirlo intensamente). En serio. Las Sugar Babies nos están lanzando un mensaje y no lo estamos entendiendo. ¿Por qué voy a trabajar? ¿Por qué esforzarse? Vivimos en una sociedad totalmente pasivo agresiva, en la que se combinan posts de super concienciado de la vida con posts de mirad lo que me he comprado ayer en el Primark (podéis acceder a toda esta información en mi cuenta de instagram). Ahora se lleva ser super coherente, super atento, super parte del mundo. La industria lo sabe y por eso ya no te venden folleteo en los anuncios, te venden que puedes ayudar a alguien. Y tú vas y te lo crees. Y encima pagas más. En serio, se merecen mis 10. Sin embargo, las Sugar Babies están haciendo todo lo contrario. Se están levantando todas las mañanas, a contracorriente, para que un Poderoso/a invierta en ellas. Ellas conocen sus activos. Ellas sí que son su propia marca sin tener que compartir nada de su vida en ninguna parte. Sin que queden registros en la eternidad de internet. Y podrán petar todas las burbujas: las de los youtubers, las de los twitteros, las de las influencers del instagram, pero nunca, nunca, nunca podrá (iba a decir petar un potorro pero jaja) acabarse el deseo de meterse entre los pantalones de una joven.

Amigas: no estoy diciendo que ahora nos vayamos todas a pasear a ancianos por grandes almacenes con nuestros chiuauas, yo la verdad, no tendría la paciencia para dedicarme a esto. Sin embargo, estoy diciendo que, joder, dejad de meteros con las sugar babies, que la mayoría de ellas vienen del mismo bando, que están codeándose con el poder de la manera más astuta y a la vez valiente posible, sin jugar sus cartas porque ya sabemos que en este sistema la Banca siempre gana. Que cuando menos nos lo esperemos una Sugar Baby va y nos libera and i think is beautiful. Y luego con qué cara vais a darle las gracias.

PD: ¿Que por qué las sugar babies son las nuevas Spice Girls? Porque las Spice Girls nos abrieron los ojos y las Sugar Babies nos están abriendo el camino. No, no sé, es que me gustan mucho las Spice.